Descripción
Ubicada en la zona centro-este, atrapada entre el fuego industrial de Mardügh-Kael al norte y la voraz expansión de los imperios humanos de Aetherys al sur y este, Talaranth es una inmensa taiga ancestral. Está cubierta por un océano inabarcable de coníferas titánicas, árboles tan antiguos y colosales que sus raíces forman valles y su espesura bloquea el paso de las nevadas, creando un perpetuo y silencioso crepúsculo en el suelo del bosque.
A diferencia de la Penumbra Verde, que es un ente malévolo y consciente que busca devorar a los intrusos, Talaranth no es malvada; es simplemente indiferente, majestuosa y letal para los débiles. Es un santuario de la naturaleza pura e inalterada, un ecosistema congelado en el tiempo donde la supervivencia se dicta por las reglas más salvajes y primigenias. El aire aquí es cortante, siempre impregnado con el aroma a resina, hielo y magia antigua.